Eventos vitales traumáticos: cómo ayudar a la persona sin que sea un infierno

18/01/2021

Nuestra docente Laura Rato, formadora en el Curso online Profesional Intervención Psicológica con Colectivos Vulnerados, nos transmite las siguientes claves para ayudar a personas que han experimentado eventos vitales traumáticos y sufren en el presente por ello:

Después de explorar y conocer la problemática de la persona podemos preparar una intervención útil y eficaz. La intervención en trauma puede comenzar por realizar psicoeducación para el/la joven, su pareja y/o su familia, en caso de que sea necesario.

Mediante psicoeducación, proporcionarás información sobre las reacciones ante el trauma basándote en la idea de que no hay una forma “correcta” de pensar, sentir o responder ante una situación extraordinariamente estresante, cada uno de nosotros podría responder de forma diferente y cada reacción será igualmente válida. Es muy normal experimentar malestar y cambios tras la vivencia de una experiencia traumática, de hecho, algunos cambios en tu conducta han debido resultar estrategias adaptativas para hacer frente a lo que viviste”.

Puedes proporcionar ejemplos, desarrollar metáforas o simplemente dialogar sobre qué se considera trauma y la multitud de reacciones que se dan ante el mismo.

Además, puesto que el apoyo familiar, de la pareja y/o social constituye un factor protector y preventivo del sufrimiento de la persona que vivió y/o presenció un evento traumático, puede ser de ayuda promover alguna sesión con su entorno familiar, de pareja o social.

En esta sesión puedes explicar, orientar y favorecer el desarrollo de un ambiente:

  • Comprensivo y paciente con el estado psicológico de la persona.
  • Receptivo para cuando la persona necesite hablar, sin que se presione a hacerlo.
  • Disponible para ofrecer un apoyo práctico a la persona.
  • Capaz de distinguir las respuestas de la persona consecuencia de la experiencia traumática de su “temperamento” o “personalidad”.
  • Promotor de actividades físicas y sociales.
  • Capaz de retomar los roles y el funcionamiento previos a la experiencia traumática.
  • Capaz de desarrollar nuevos roles o formas de funcionar útiles para afrontar las consecuencias de la experiencia traumática.

Una vez la experiencia traumática ha dejado de ocurrir, decimos que ésta toma una forma verbal de ocurrir. La persona puede experimentar emociones intensas de malestar cuando recuerda o algo dispara el recuerdo de la situación traumática, por lo que desarrollará respuestas de evitación, tanto públicamente observables (cambiar de tema, evitar lugares, personas, …) como privadas (evitar pensar o recordar lo que sucedió). También aparecen preocupación excesiva, rumia o síntomas intrusivos. Explorar estas respuestas y validarlaspuede ser muy útil tanto para el plan del tratamiento como para potenciar la alianza terapéutica.

La persona puede desear no haber vivido lo que vivió o querer ser otra persona en la actualidad, también puede considerar que tiene que deshacerse de esa parte de sí misma (emociones y pensamientos) afectada por lo que ocurrió. Mostrar comprensión hacia esta estrategia y explorar cuál ha sido el resultado de la misma pueden establecer una nueva forma de relacionarse con lo que queda de lo que ocurrió.

Por ejemplo, podemos decir algo similar a lo siguiente:

Entiendo que desearas que todo eso no hubiera ocurrido, has debido sufrir mucho por eso y ahora piensas de ti X y sientes X y ello te lleva a querer dejar de pensar y sentir eso, por lo que si pudieras borrar lo que pasó o cambiar quien eres, todo estaría mejor. Cuéntame, ¿qué has hecho para lidiar con esto? Todo lo que hiciste, de manera natural y similar a lo que otra persona hubiera hecho, ¿en qué te benefició? ¿cuál fue el coste?”

La persona puede dejar de hacer muchas actividades que antes hacía (aislarse, no terminar algo que le motivaba, dejar de asistir a unas clases importantes, …) pero existen otras formas de lucha contra lo que queda de lo que ocurrió que implican activarse excesivamente(apuntarse a muchas actividades, estudiar muchos cursos, tener muchas parejas, consumir drogas,…). Además, fantasear o desarrollar un “Yo ideal” o una “vida ideal” es también una respuesta susceptible de ser explorada y manejada en la intervención. En cualquier caso, todas estas respuestas de adaptación cumplen una función para la persona y son tanto fuente de alivio del malestar a corto plazo como de mantenimiento del mismo a largo plazo.

Es posible que la persona verbalice que tiene que dejar de pensar o sentir determinados pensamientos o emociones para poder retomar y/o empezar una vida, esto es, la persona está involucrada en luchar para cambiar lo que piensa y siente, practica un control emocional y experiencial y se encuentra fusionada con sus eventos internos. Todo esto, puede identificarse y trabajarse (a través de ejercicios experienciales, mindfulness, defusión cognitiva, …) en las consultas.

En cualquier caso, si queremos ayudar a personas que sufren por eventos traumáticos sin que sea un infierno para ellas, los mejores aliados son escuchar, validar y propiciar un espacio seguro para el cambio, paso a paso.

Hasta aquí el artículo de hoy, en el que hemos querido compartir parte del contenido de la formación online Intervención Psicológica con Colectivos Vulnerados, que tiene el siguiente temario: