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ENTREVISTA: Rocío Cuenca - Especialista en ABA, Análisis Conductual Aplicado.


¿ABA? ¡Mamma mía! ¿Pero eso no es tratar a los niños como perros?

Cuando uno se forma en Terapias Contextuales, una pregunta parece inevitable: "Oye, ¿y cómo se aplican las Terapias Contextuales a niños?"

Mi respuesta suele ser siempre la misma: "Las Contextuales tienen su origen en la terapia de conducta, y ya existe una metodología muy eficaz para el cambio de comportamiento en niños y personas con déficits en el desarrollo: ABA, o Análisis Conductual Aplicado".

La reacción también es común: una mezcla de desilusión y tedio. Algo así como "¿pero entonces no hay nada tan mágico y chulo como hacer metáforas, ejercicios de defusión o estrategias de separación unificada?". Entonces comprendo que existe una falta de comunicación en ese sentido, porque realmente ABA es una metodología que a menudo puede parecer mágica, y que sin duda es muy potente.

Pero de esto nos va a hablar la psicóloga Rocío Cuenca, quién además de ser Máster en Terapias Contextuales y tener un amplio recorrido profesional en la aplicación de la psicología, es especialista en Análisis Conductual Aplicado, con amplia experiencia en trabajar con niños y familias para mejorar su salud conductual.

TerapiasContextuales.Com: Muchas gracias, Rocío, por el tiempo dedicado a esta entrevista. Queremos empezar con una cuestión simple: ¿qué es ABA? Si tuvieras que explicarlo a unos padres que no saben qué tratamiento emplear para su hijo, ¿qué les dirías?

Rocío Cuenca: Bueno, es una pregunta que me hago muchas veces a mi misma: “¿Cómo poder explicar a los padres y contexto cercano del niño qué es lo que implica ABA y que, además, lo entiendan?” No es tarea fácil y algo a lo que acudo siempre es al respaldo de la ciencia. Suelo explicarles antes de meterme en materia, que ABA, es una “forma de trabajar” (hablando muy coloquialmente, ya que no se puede considerar ABA como un método o un tratamiento) que ha demostrado que funciona y que se sabe por qué funciona, gracias a la gran cantidad de estudios e investigación generados durante años.

A partir de aquí, suelo comentar que el objetivo principal es trabajar la disminución de conductas problema y el aumento y/o adquisición de habilidades útiles para la vida diaria del niño, que sea lo más funcional en su contexto, al fin y al cabo. Algo en lo que también suelo hacer mucho hincapié es en que la efectividad depende mucho de reforzar, de hacer el trabajo algo dinámico y atractivo, de reconocer lo que se hace bien, cosa que nos cuesta a todos a veces.

TC.COM: ¿Qué elementos fundamentales componen la intervención en ABA?

RC: El primer y más importante elemento es el Análisis Funcional, sin esta herramienta no podemos hacer nada. Antes de ponerse “manos a la obra” hay que tener en cuenta que factores del medio, en el que se encuentra la persona, están controlando la conducta sobre la que deseamos intervenir y para ello el Análisis Funcional es fundamental. Va a proporcionar un mayor control sobre las variables del ambiente y esto hará que el terapeuta sea más preciso a la hora de intervenir, y como consecuencia las sesiones sean más eficientes.

Otro aspecto fundamental, y como se ha nombrado anteriormente, es hacer las sesiones lo más motivantes posibles y para ello debemos disponer de una amplia variedad de reforzadores. Los reforzadores usados suelen ser tangibles (materiales, como comida o algún juguete) o de tipo social (palabras, caricias…) y nos ayudarán a aumentar la probabilidad de que una conducta deseada se de en el futuro.

Se lleva también a cabo un seguimiento del proceso mediante el uso diario de registros, presentes siempre en cada sesión, así como supervisiones periódicas del trabajo realizado.

TC.COM: Una de las críticas fundamentales que se realiza a ABA suele ser que no tiene en cuenta las emociones y los pensamientos de los niños, y nosotros creemos que hay que hacer mucho por desmitificar ese asunto, utilizando para ello un lenguaje coloquial, ¿cómo lo harías tú?

RC: Efectivamente y por desgracia es así. Las emociones y los pensamientos son conductas, igual que la conducta de andar o comer, funcionan bajo las mismas leyes, no poseen una naturaleza diferente.

La única diferencia es que no son observables públicamente. Trabajar con las “conductas privadas” para un observador externo es imposible, no estamos dentro de la piel de las personas que las sienten, por lo que el único material del que disponemos es aquello que es susceptible de ser observado. Esto se complica aún más en personas poco competentes verbalmente, como en el caso de muchos niños con autismo, que no son capaces o les supone una gran dificultad expresar cómo se sienten o qué piensan.

Por lo que ser meticuloso en la observación en estos casos cobra un papel más importante si cabe. No se trabaja con la tristeza, se trabaja con el llanto, no se trabaja con la ira se trabaja con la conducta de auto-agredirse (en el caso de que estas sean las formas en las que se manifiesten dichas emociones).

TC.COM: Sabemos que la aplicación de ABA conlleva un entrenamiento determinado, porque aunque sea un modelo realmente simple de valoración e intervención, su puesta en práctica pone a prueba al terapeuta en más de una ocasión. ¿Qué habilidades y competencias consideras que debe tener y mostrar un/a terapeuta ABA?

RC: Lo primero que se me ha venido a la cabeza es que hay que tener grandes dosis de paciencia. Como bien has dicho, realmente hay momentos muy complicados durante el proceso, como por ejemplo, en situaciones en las que el terapeuta ha probado de todo para poder sacar una tarea adelante y la persona no responde, es ahí cuando hay que tomar distancia de todas las emociones, pensamientos y sentimientos que dicha situación puede suscitar (enfado, frustración, etc…) para evitar que tomen el control y actuemos de manera poco funcional.

Igualmente, ser pacientes también resulta útil para aprender a discriminar lo realmente relevante en la conducta de la persona con la que estamos tratando, la persistencia, atención sostenida y la flexibilidad son compañeros muy deseables. Todo esto se complementa muy bien con la compasión. Ser compasivos es bastante útil para no dejarnos arrastrar por lo anterior. Tener en cuenta que las personas con las que trabajamos tienen una historia de aprendizaje nada fácil y no vamos a cambiarla de la noche a la mañana, hacen lo que hacen porque es la forma en las que se les ha enseñado, no son culpables de ello en absoluto.

Por otro lado, el terapeuta ha de ser el principal estímulo reforzante en sesión. Tomarse tiempo para descubrir qué es lo que le gusta a la persona que tenemos delante es necesario. El terapeuta hará lo que esté en su mano para motivar y amenizar la sesiones. El trabajo se establecerá como una especie de contrato, en el que a cambio de que la persona cumpla la demanda obtendrá algo que quiere.

TC.COM: A menudo, también, es bien difícil encontrar a alguien que realmente trabaje ABA. Incluso quien afirma aplicarlo, objeta que "ABA no es suficiente, porque es muy rígido". A nuestro entender, esa objeción implica un desconocimiento preocupante de los principios propios del Análisis de Conducta. ¿Por qué ABA no es un método rígido? ¿Podrías ponernos algunos ejemplos prácticos de tu propio día a día como terapeuta ABA?

RC: Si, es otro mito más. Si de algo no se puede tachar al Análisis Funcional Aplicado de la Conducta es de ser rígido. Hablando, en primer lugar, de la flexibilidad, creo que hay dos errores comunes en la concepción de ésta con respecto a ABA. Por un lado, mucha gente piensa que la forma en la que se trabaja es “rígida”, que siempre hacemos lo mismo, que los ensayos son repetitivos y todo sigue un orden muy estricto, esto lo llaman “rigidez”, pero es solo quedarse con la forma de hacer algo, con lo meramente visible.

Precisamente ABA, al servirse del Análisis Funcional, hace posible que se elaboren paquetes de tratamientos totalmente individualizados, adaptados a cada persona. Si algo no funciona, se acepta, se da un paso atrás y vuelta a reevaluar. Ahora bien, a la hora de llevar a cabo la aplicación hay que saber lo que estamos haciendo y a qué sirve eso que estamos haciendo, no vale el “yo lo aplico así y tu asá porque creo que es lo mejor”, sin más. La flexibilidad debe responder a un objetivo, y siempre debe quedar bajo el paraguas del propio Análisis Funcional.

Por otro lado, otra concepción errónea es que esta forma de enseñar “tan rígida” hará que las personas que aprenden bajo ella, se vuelvan también rígidas en sus conductas. Esto se oye mucho en contexto educativos, en formas de “es que así los niños pierden su espontaneidad/naturalidad/curiosidad”. Y aquí, sin profundizar demasiado, diré que la espontaneidad, naturalidad, curiosidad o cualquier otra conducta que creamos que es de origen innato, puede ser enseñada y por lo tanto aprendida y así lo han demostrado los estudios científicos durante años.

Con respecto a encontrar centros o personas en España, que realmente apliquen ABA y sean fieles a sus principios, definitivamente es complicado. Como ya se sabe: “del dicho al hecho hay un trecho”. Por suerte, parece que hay un interés creciente en ABA y están surgiendo cada vez más centros y profesionales muy competentes en este ámbito con respecto a años anteriores.

TC.COM: Para ir finalizando, Rocío, ¿qué lista de recursos o libros podrías recomendar a quien estuviera interesado/a en conocer sobre ABA?

RC: Parte de mi formación como terapeuta ABA, ha sigo guiada a través de la lectura de libros, os dejo los títulos de tres de ellos:

  • Cooper, J.O.; Heron, T.E.; Heward, W.L. (2007). Applied Behavior Analysis

  • Miltenberger,R.J. (2013). Modificación de Conducta

  • R.Douglas Greer y Denise E. Ross. Análisis de la Conducta Verbal.

Por otro lado, también me he nutrido de la asistencia a cursos, jornadas y congresos, donde se suelen reunir grandes profesionales del campo y donde, bajo mi experiencia, el aprendizaje es mucho más rico y ameno. En España, “Fundación Lovaas”, es un referente en ABA y lanza habitualmente pequeños cursos en diferentes ciudades.

También está la Sociedad para el Avance Científico del Comportamiento (SAVECC), que hace una gran labor de divulgación del Análisis de la Conducta a través de jornadas gratuitas y congresos.

Y por último, en redes sociales recomiendo muchísimo por su forma cercana y amigable de acercarnos al conocimiento de la conducta humana, la página en Facebook “@Soy Analista Conductual”.

TC.COM: ¡Muchísimas gracias por tu tiempo, compañera! Es genial poder contar con alguien de tu preparación y experiencia que pueda aclarar conceptos y participar en la divulgación de la ciencia de la conducta en todos sus ámbitos :)

RC: Gracias a vosotros, hacéis una gran labor dando voz a todos aquellos que nos dedicamos a trabajar en que la ciencia de la conducta sea algo más visible y cercano cada día 😊

Para contactar con Rocío:

email: rociocuenca24@gmail.com

Teléfono: 610500978


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