• TerapiasContextuales.Com

Entrevista al Dr. Jorge Barraca Mairal - Maestro de terapeutas de pareja


En nuestra tarea continua de acercar el trabajo de grandes profesionales a nuestros lectores, estábamos revisando hace poco el trabajo que ya habíamos hecho y... nos dimos cuenta de algo vergonzoso: ¡no habíamos entrevistado al Dr. Jorge Barraca! ¿Dijimos que no somos perfectos?, menos mal...

Como sabéis, el Dr. Jorge Barraca Mairal colabora con nosotros en la supervisión de los contenidos de nuestra formación online, además de ser referente en Psicoterapia basada en la evidencia, en general, y Terapia de Pareja con validación empírica en particular. Para nosotros es un ejemplo en múltiples aspectos: como divulgador, como clínico, como formador y como compañero, dada la amabilidad y profesionalidad que transmite.

Sin más sinceros halagos, aquí tenéis la entrevista.

TERAPIASCONTEXTUALES.COM: Ante de nada, muchísimas gracias por dedicar tiempo a contestar a estas preguntas, Jorge, somos consciente de la cantidad de proyectos y actividades en las que estás involucrado y nos consideramos afortunados por tu participación. Queremos realizar una entrevista estimulante, por lo que vamos a intentar hacerte preguntas interesantes más allá de las básicas sobre tu recorrido y currículum. Nos gustaría empezar hablando de habilidades terapéuticas: ¿crees que el terapeuta debe entrenar y poner en práctica en consulta habilidades terapéuticas diferentes en terapia de pareja, respecto a terapia individual?

DR. JORGE BARRACA MARIAL: Lo primero muchas gracias por vuestras palabras que son en exceso elogiosas y fruto mucho más de vuestro afecto hacia mí que de ningún mérito. Y voy ya a la pregunta: pues, sin duda, es así. Cualquier terapeuta que haya dado el paso desde la terapia individual a la de pareja descubre, no sin desasosiego, que lo que aprendió para llevar productivamente una sesión individual de poco le vale ahora que la pareja mantiene una discusión enconada y sin preocuparse de su presencia. Y este es solo un ejemplo elemental. En realidad, las habilidades para la terapia de pareja también dependen de qué terapia de pareja se lleve a cabo, quiero decir que, por aterrizar en la que conozco más, las destrezas que debe desplegar un terapeuta en la terapia de pareja conductual tradicional son muy distintas de las de la Terapia Integral de Pareja. En este último caso, la capacidad de manejar adecuadamente la empatía en equilibrio entre los dos miembros, la validación, la capacidad para aterrizar en la formulación del caso desde los incidentes cotidianos, etc. muestran hasta qué punto estas habilidades son diferentes y claves para lograr los objetivos terapéuticos.

TC.COM: Cuando un terapeuta lleva cierto recorrido -y el tuyo es muy amplio- puede ir viendo qué cosas hace que ayudan más a los pacientes para el cambio. A la hora de intervenir con parejas, y en base a tu propia experiencia, ¿qué prácticas o pautas que habitualmente pongas en marcha en consulta crees que han ayudado más a las parejas a sentirse más unidas y satisfechas?

DR. JBM: Es una pregunta muy difícil. Si hay algo que esa experiencia me ha enseñado es que cada una de las parejas es distinta y lo que sirve a unos no vale para otros. Desde luego, la práctica de la terapia de pareja es -al menos para mí- lo contrario del ‘sota, caballo y rey’. Y de nuevo echo aquí mano de un principio de las terapias contextuales: no hay unas reglas para todos y unos reforzadores comunes, cada relación tiene los suyos, o los debe encontrar. Por tanto, he deducido que lo que más ayuda a las parejas es que se desprendan de las “conductas gobernadas por reglas” (lo que socialmente parece “lo correcto”, “lo suyo”, “lo lógico” cuando se tiene una relación de pareja) y se dejen guiar por las “conductas moldeadas por las contingencias”, por las suyas, las de su historia propia, idiosincrásica. O si se quiere, de forma más sencilla, que lleguen a estar a gusto por haber encontrado su propio y único equilibrio. Recuperar ese sentimiento de singularidad, la peculiaridad que la pareja tenía al inicio de su relación, es al cabo lo más gratificante y especial. Y en mi opinión la Terapia Integral de Pareja es un magnífico medio para lograr este objetivo.

TC.COM: Relacionado también con tu experiencia, ¿qué barreras más frecuentes has encontrado en las parejas que has tratado a la hora de avanzar en la intervención?

DR.JBM: Hay muchas veces obstáculos difíciles de superar en la terapia de pareja. Y también parejas a las que uno nunca se hace, o ellos al terapeuta, según se mire. Muchos vienen ya convencidos de que ninguna terapia podrá ayudarles. En particular si ya tomaron la decisión de dejarlo, aunque den “una última oportunidad a su pareja”. Es moneda corriente las diferencias respecto al grado de implicación y de confianza que los dos miembros tienen hacia la terapia. Y eso es algo, además, que siempre está en juego, en cada sesión. Que ambos tengan la misma confianza en la terapia de pareja y en ti probablemente es un imposible; así que el terapeuta siempre tendrá que estar haciendo equilibrios para ganarse al ‘desconfiado’ al tiempo que no tira de o se alía con el otro, sino que mantiene la equidistancia y comprende a ambos por igual.

TC.COM: ¿Podrías hablarnos de algún caso en el que la pareja pareciera avanzar bien en las primeras sesiones, tras lo cual se estancaron? ¿Cómo pudiste abordarlo?

DR. JBM: Sí, ya lo creo. Porque esta es también una experiencia común. Ahora mismo puedo recordar una en que se logró romper el hielo, empezar a hablar más empáticamente y recuperar el sentido de equipo fue posible, por lo que se dio un salto cualitativo. Pero luego, tras varios meses, cuando venían a consulta más o menos cada quince días ambos me reconocían su estancamiento tras ese salto inicial. Al principio, yo tampoco sabía cómo recuperar la progresión y salir de esa situación. Pero con el paso de las sesiones me había dado cuenta de que su gestualidad, sus exclamaciones, etc., aunque sutiles, eran importantes en este caso, una vía de comunicación crucial. Y lo que cambió el curso de la terapia es que un día me levanté de mi butaca y les pedí sucesivamente que cambiásemos de puesto; entonces me puse a hacer con la mayor claridad que pude -exagerándolos un tanto- los gestos de uno ante el discurso del otro. Esto les resultó más claro que todo lo que había hecho hasta entonces. Fue la información más relevante para tratarse mejor. Así que, no insistir en lo mismo, ser flexible, aunque manteniéndose siempre dentro del modelo, y saber explicar de forma diferente las estrategias en que uno cree puede ser una forma de superar esos bloqueos.

TC.COM: Existe el dicho de que "en casa de herrero cuchillo de palo"... ¿en qué manera crees que conocer y practicar Terapia Integral de Pareja tiene un impacto en la forma en que el propio terapeuta se relaciona íntimamente tanto con su pareja como con familiares y amigos?

DR.JBM: A ver, espera, que voy a preguntar a mi mujer… ja, ja. Bueno, ahora en serio, pues yo creo que sí. Me parece imposible que si estás tratando con parejas día tras día eso no influya decididamente en tu propia relación, de forma más o menos consciente. Es más, sé muy bien de cosas que he pensado y hecho de forma diferente por esos encuentros con las parejas a las que atiendo. Y añadiría que creo que él énfasis de la Terapia Integral de Pareja por trabajar la aceptación, la apertura mental hacia otras formas de ser, otros gustos, otros modos, otra educación… afectará a uno mismo en todo tipo de relaciones sociales. Muchos días me encuentro trabajando en que las parejas aprecien la riqueza que supone sus diferencias, lo que eso les aporta, ¡cómo no voy a recibir también yo ese mismo influjo!

TC.COM: Los problemas de pareja son comunes, y una fuente de malestar y estrés que puede perdurar mucho tiempo; por supuesto, los propios terapeutas de pareja también podemos sufrirlos. ¿Qué dirías a un terapeuta que esté trabajando con parejas y al mismo tiempo esté pasando por dificultades con su relación?

DR.JBM: Esta pregunta se encadena muy bien con la anterior. Si es forzoso que los aspectos positivos de la Terapia Integral de Pareja influyan para bien en uno mismo y en sus relaciones, ineluctable también resulta que los problemas con la propia pareja se filtren en el ejercicio profesional. Habrá quien crea que uno puede ser lo suficientemente frío para diferenciar por completo los dos planos, pero en una terapia como esta, con las emociones tan presentes, eso es realmente difícil. ¿Es posible tratar con objetividad una situación de infidelidad si uno acaba de descubrir la infidelidad de la propia pareja? Yo creo que ese no es el momento para abordar un tema así y estos casos deben ser derivados, al menos hasta que se superen ese tipo de situaciones.

TC.COM: Tornando al desarrollo de la Terapia Integral de Pareja, ¿cuál crees que es el rumbo que debe seguir la investigación? Más allá de la eficacia, ¿crees que se debería investigar sobre procesos de cambio o similar?

DR.JBM: Desde luego. Creo que eso es algo muy mal conocido. Tenemos datos muy poco refinados de la eficacia de la Terapia Integral de Pareja. Voy a explicarme: sabemos que funciona, que es eficaz, que ha ayudado a miles de pareja y bastante mejor que otras terapias, pero no por qué técnicas concretas, por qué bases o con qué mecanismos. Y justo por eso, desde hace unos años, estoy empeñado en la elaboración de instrumentos que puedan ofrecernos algunas pistas sobre ese particular. Por otro lado, llevar a cabo ensayos clínicos tan específicos resulta harto complicado, en especial en un campo donde los participantes son dos personas que tienen que venir siempre juntas y mantenerse en el estudio durante un tiempo muy considerable. Así pues, me temo que el progreso será lento, pero no debemos desanimarnos y sí seguir caminando en esa dirección.

TC.COM: Para ir terminando, cuando hablamos de problemáticas relacionales y psicopatología, debemos tener en cuenta el contexto en el que estamos. Probablemente, si las condiciones socioculturales fueran distintas, la topografía de los problemas conductuales también variaría. Aunque siempre estén ocurriendo, en los últimos años estamos experimentando un avance y un cambio pronunciado en los valores de interacción entre hombres y mujeres, que llevan en la práctica al rechazo de comportamientos y patrones que estaban bien instaurados por generaciones anteriores. ¿En qué manera este cambio sociocultural queda reflejado en la labor clínica?, ¿has podido observar algún cambio en los motivos de consulta y de polarización relacionado con este factor?

DR.JBM: Sí, por supuesto. Pero en varios planos que quiero matizar. Me explico, para empezar, cuando imparto cursos de terapia de pareja, cada vez veo a más psicólogos bien preparados para reconocer y actuar de forma decidida ante el mínimo atisbo de machismos o de violencia de género. Esto es muy importante, porque salvaguarda la integridad física y psicológica de las personas que nos consultan. Y es una información que debemos trasmitir a las personas que están sufriendo por estos temas, si ellas mismas no lo captan. Pero, además, mi impresión es que las parejas -al menos las que van a terapia, que seguramente no sean las representativas en general de estos problemas- caminan hacia mejores relaciones, más justicia común y mayores equilibrios respecto a responsabilidades y deberes. Sinceramente, encuentro ya pocos casos, al menos entre personas más jóvenes, que sostengan que las mujeres deben tener un papel particular y no intercambiable respecto a la casa o a la crianza de los hijos. Y, por tanto, no suele haber discusiones directas en lo tocante a una supuesta obligación. Por supuesto, eso no quita que haya desavenencias por el mayor o menor trabajo de uno, las polarizaciones siguen muchas veces por esos derroteros, eso es cierto.

TC.COM: Por último, nos encantaría que nuestros lectores pudieran leer tus recomendaciones, basadas en tu experiencia, dirigidas tanto a quien quiera desarrollarse como terapeuta de pareja, como a quien ya esté formándose y llevando casos.

DR.JBM: Muy bien. Pero como la terapia de pareja en general es tan extensa, me voy a referir exclusivamente a la Terapia Integral de Pareja. Mi recomendación primera en este caso es que si quieren profundizar en ella se dirijan a la bibliografía de los autores originales (Jacobson y Christensen) siempre que puedan leer en inglés, pues sus manuales no están traducidos. Si no es así, al menos existe ya una mínima bibliografía en español centrada en este modelo a la que pueden recurrir: Terapia Integral de Pareja. Una intervención para superar las diferencias irreconciliables y Terapia Integral de Pareja Paso a paso. También sería bueno que leyesen algunos de los artículos de investigación para que comprendan el bagaje científico que posee el modelo. Igualmente, recomiendo encarecidamente buscar una formación más práctica, con talleres, cursos, seminarios en que puedan ensayar las técnicas y recibir feed-back sobre su empleo. Por último, tengo que afirmar que la supervisión profesional cuando se empieza a trabajar desde este enfoque con casos propios es inexcusable. Uno no puede creer que, por haber leído, visto algún vídeo o acudido alguna conferencia, esté preparado para aplicar la Terapia Integral de Pareja.

TC.COM: De nuevo, agradecerte el tiempo dedicado a contestar a nuestras preguntas, deseamos que hayas disfrutado contestando tanto como nosotros escribiéndolas. Es un placer poder contar contigo en nuestro desarrollo, Jorge.

DR.JBM: De verdad que ha sido una entrevista muy interesante, diferente y muy esclarecedora. Os lo agradezco mucho.

Para más información, podéis consultar la web del Dr. Jorge Barraca

Fórmate ahora en Terapia Integral de Pareja, consultando más información haciendo click en la siguiente imagen:

#jorgebarrca #terapiadepareja #terapiaintegraldepareja #psicoterapia

0 vistas

© TerapiasContextuales.Com, Todos los derechos reservados. MÁLAGA.

info@terapiascontextuales.com   |  633 84 44 38   |   Málaga