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Sacando el máximo provecho a los primeros momentos en consulta.


En la entrada de hoy te compartimos cómo aprovechar al máximo el primer contacto con una persona que acude a tu consulta, utilizando para ello el concepto de Conducta Clínicamente Relevante CCR: a su vez, pueden ser CCR tipo 1 cuando representan los problemas por los que consulta la persona, y CCR tipo 2 cuando representan las mejorías esperadas tanto por la persona como por la terapeuta.

El primer contacto con el/la cliente supone un momento de identificación y evocación de CCRs. Podemos observar cómo la persona se maneja ante una situación novedosa, cómo son sus habilidades interpersonales en un primer contacto, etcétera. Por ejemplo, una CCR1 sería una persona que evita continuamente el contacto ocular con el terapeuta, acudiendo a consulta por ansiedad social. La CCR2 para este caso sería que la persona mantenga el contacto ocular con el/la terapeuta.

Como referencia, se señalan 13 situaciones terapéuticas que pueden evocar CCRs:


1. La estructura temporal: el comienzo y el final pueden provocar CCRs. Por ejemplo, llegar siempre tarde a consulta podría relacionarse con la evitación de tratar ciertos asuntos (CCR1) o podría suponer una ruptura con conductas compulsivas de orden y puntualidad (CCR2).


2. Las vacaciones del terapeuta: para ciertas personas con problemas de ansiedad por separación, miedos de abandono o necesidad de apoyo continuo, el periodo vacacional del terapeuta puede desembocar en CCRs.

3. El final del tratamiento: terminar la psicoterapia es terminar una relación con otra persona después de un determinado tiempo, con lo que supone podría dar lugar a CCRs. Por ejemplo, un aumento de ansiedad en las últimas sesiones (CCR1) o la realización de una despedida serena por medio de alguna manualidad (CCR2) en personas con dependencia de los demás o con ansiedad.

4. Los honorarios: en algunas personas con problemas del Yo, el pago de honorarios puede suponer la derivación de problemas a terceros o se pueden molestar por pagar por una relación.

5. Fallos por parte del terapeuta: como llegar tarde, distraerse con otro/a cliente, olvidarse de cumplir algo que dijo, etcétera. Ante este tipo de situaciones también es posible que se evoquen CCRs. Por ejemplo, no acudir a la siguiente cita como muestra de enfado no comunicada asertivamente (CCR1) o mostrar honesta y abiertamente la molestia sentida por la persona en la siguiente cita (CCR2) en una persona con estilo de afrontamiento inhibido o pasivo.

6. Silencios en la conversación: algunas CCR1 que pueden derivarse de los silencios son la ansiedad, la confusión o la dificultad para reanudar la conversación; mientras que CCR2 podrían ser la extinción de la ansiedad y la capacidad de retomar la conversación.

7. Expresión del afecto: para algunas personas es difícil comunicar sus emociones y afectos, con lo que pueden hablar sin parar, sin reparar en cómo se sienten, cambiar de tema cuando se empiezan a notar invadido/a por alguna emoción o distraerse (CCR1) o, tomar consciencia y comunicar cómo se sienten, pedir profundizar más en sus emociones o hacer alguna técnica que incluya el trabajo con las emociones (CCR2).

8. Sentirse bien: el sentirse bien puede ser una respuesta discriminativa con consecuencias aversivas para determinadas personas de acuerdo a su historia de aprendizaje (historia de castigos o cese de refuerzos positivos, padres celosos ante éxitos de los/as hijos/as,…) pudiendo desembocar en sentimientos de ser desgraciado/a, de tristeza o de inquietud (CCR1); o de aumento de conductas auto-reforzantes, aumento de la seguridad en sí mismo/a (CCR2).

9. Reforzamiento positivo y cuidados por parte del terapeuta: puede desencadenar resistencia, evitación, desconsideración al terapeuta, incomodidad, vergüenza o pensamientos negativos sobre sí mismo/a.


10. Sentirse unido al terapeuta: en personas con historias de unión familiar o íntima seguida de estimulación aversiva como críticas, rechazo o abandono, la unión terapeuta-cliente puede evocar conductas de evitación.

11. Características del terapeuta: tanto las características demográficas del terapeuta como su estilística comportamental pueden desembocar CCRs.

12. Eventos inusuales: las reacciones de los/as clientes ante eventualidades como enfermedades del terapeuta, emergencias familiares del terapeuta, vida familiar del terapeuta (tener hijos), etcétera pueden dar a lugar a CCRs de interés.

13. Sentimientos del terapeuta: las reacciones internas del terapeuta pueden servir de información sobre la problemática de la persona. Por ejemplo, una sensación de frustración por parte del terapeuta ante un cliente excesivamente cortante en sus respuestas y expresiones podría explicar parte de la problemática interpersonal que padece.

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