• TerapiasContextuales.Com

Terapia de Pareja. Dificultades comunes y soluciones




Hace unos días pude disertar sobre aquellas dificultades comunes que nos encontramos a la hora de trabajar con parejas, y soluciones simples que pueden aportar luz en la mayoría de los casos. En la entrada de hoy te contaré justo sobre ello.


Si manejamos un modelo teórico sólido que ha recibido evidencia, como la Terapia Integral de Pareja, podremos solventar gran parte de las dificultades inherentes a ayudar a parejas en sufrimiento; aún así, se pueden presentar dificultades como las que se comentan a continuación.

  1. Discusiones sobre sucesos dudosos. Uno de los dos miembros de la pareja acusa al otro de haber hecho algo -infidelidad, gasto económico- de lo que el otro se defiende negándolo con rotundidad. Esto puede hacer que caigamos en la tentación de tratar de descubrir la verdad: y esto es un error porque, en el caso en que lleguemos a ella, no necesariamente jugará a favor de la unión y el bienestar de la pareja.

  2. Pocos avances en sesión. Tras realizar la valoración y feedback, empezamos la intervención con entrenamiento en habilidades de comunicación y/o aceptación, y los cambios no son duraderos: vuelven a consulta y entran en las mismas dinámicas de polarización.

  3. Sin cambios fuera de sesión. Vemos como, en consulta, la pareja ya participa en comportamientos de unión y equipo; aún así, informan que entre sesiones se mantienen las mismas discusiones de siempre, y acaban igual de agotados.

  4. Fuertes reacciones condicionadas. Uno de los miembros, o los dos, experimenta malestar en forma de reacciones incontrolables como llanto, ansiedad o también risa (lo que puede ser muy problemático si tu pareja está expresando un momento de dolor...). Esto puede darse, típicamente, ante temas determinados, no suele ser azaroso.

  5. Saboteo, no participación. Uno de los dos participa lo justo, con monosílabos, o directamente se opone a lo que se realiza en consulta de manera abierta y directa.

Ante estas dificultades animo a contemplarlas tal y como son: el resultado de la interacción de dos historias, en un contexto en el que participas tú también con tu historia, y tratáis todos/as de hacer lo mejor posible. Que esto ocurra puede ser desagradable y, a la vez, no es en ningún caso aberrante, extraño o fuera de la normal.


Pasemos, por tanto, a las soluciones.


1.Explicitar. Nos tomamos el tiempo necesario para expresar, desde nuestra perspectiva, aquello que está ocurriendo de la manera en que nosotros lo percibimos. "Veo que ahora mismo estáis discutiendo porque existe discordancia en relación a un evento, parece que lo que ocurre es que esta discordancia os está destrozando, ¡ojalá estuvierais de acuerdo!" sería una manera de explicitar en caso de la primera dificultad que comentábamos arriba. Tratamos de expresarnos en un tono impersonal y descriptivo, con un lenguaje que implique distancia con el evento en si, y animamos a la pareja a describir lo que está ocurriendo de una manera parecida, atendiendo al resultado o la consecuencia, no tanto al contenido de la disputa.


2.Hacer equipo. Una vez que hemos explicitado, podemos animar a la pareja a que se enfrenten de manera conjunta a aquello que les está separando. Tras poner sobre la mesa la dificultad de Juan de contener su risa nerviosa cuando Andrea está transmitiéndole feedback negativo, podemos ayudarles a hacer equipo proponiendo algo como "Fijaros que, cuando la risa nerviosa hace acto de presencia, cada uno tratáis de lidiar con ello y que no sea un problema, aunque finalmente acaba siéndolo; me pregunto qué podéis hacer, ambos, unidos, de manera conjunta, para enfrentaros a la risa nerviosa; Juan, ¿hay algo que Andrea pueda facilitarte en esos momentos? Andrea, ¿hay algo que pudiera hacer Juan que te facilitase ayudarle?"


3.Instrucciones directas. Muy útiles ante todo cuando los cambios no se dan tanto dentro como fuera de la consulta: a menudo dirigir el trabajo dando pautas de comportamientos directas es un gran aliado. "Disculpad, debo pararos aquí y pediros que, por favor, toméis 20 segundos de respiración profunda; adelante, hacedlo. Bien; ahora, Carlos, te voy a pedir que tomes 1 minuto para expresar cómo te sientes a María, utilizando expresiones que incluyan Yo y no Tú, yo me siento..., sin atacar, ¿de acuerdo? Vamos a ello". Al dar este tipo de instrucciones podremos guiar a las parejas para que presenten comportamientos de unión y aceptación que posiblemente nunca antes habían practicado, y que puedan beneficiarse de sus consecuencias.


Si te ha gustado lo que has leído, échale un ojo a nuestra formación online en Terapia Integral de Pareja, en la que podrás aprender observando directamente cómo se hace Terapia de Pareja gracias a los role playings y muchos otros recursos didácticos, ¡con acceso al instante y de por vida!




© TerapiasContextuales.Com, Todos los derechos reservados. MÁLAGA.

info@terapiascontextuales.com   |  633 84 44 38   |   Málaga